El Banco de España se ha sumado con contundencia al debate sobre el absentismo laboral en España con un informe que sitúa el coste de las bajas médicas por encima de los 20.000 millones de euros anuales, y advierte del tensionamiento del mercado laboral que están provocando. La cifra, procedente de la principal autoridad económica del país, ha desactivado uno de los argumentos habituales del debate político, el de la exageración, y ha obligado a todos los agentes a asumir que el problema es tan real como estructural. Este artículo repasa lo que dice exactamente el informe del Banco de España sobre el absentismo laboral, por qué su peso institucional cambia los términos de la conversación, y qué implica para las direcciones de RRHH que tengan que actuar antes de que termine el año.
Qué señala exactamente el Banco de España
El informe del Banco de España, recogido por El Economista y El Confidencial Digital entre otros medios, describe el aumento sostenido de las bajas médicas desde la pandemia como una de las señales de tensionamiento del mercado laboral español. El gobernador José Luis Escrivá afirmó que el crecimiento del absentismo laboral ha sido muy fuerte y coloca a España en una de las situaciones más elevadas a nivel europeo, una valoración que, viniendo de la institución que vigila la estabilidad financiera del país, tiene un peso muy distinto al de cualquier declaración política.
El coste directo de las bajas por incapacidad temporal supera ya los 20.000 millones de euros anuales, con 76 millones de días laborales perdidos al trimestre en el conjunto de la economía. La institución subraya además el impacto de esta tendencia sobre la brecha de productividad con la eurozona, que apenas ha bajado un punto porcentual desde 2019 pese al crecimiento económico registrado tras la pandemia.
La brecha de productividad con la eurozona
El dato de la brecha de productividad merece una lectura aparte porque conecta directamente el absentismo con la competitividad de las empresas españolas. Cuando una economía crece pero su productividad por hora trabajada no converge con la de sus socios europeos, una parte de la explicación está en las horas que se dejan de trabajar por bajas prolongadas y en el rendimiento reducido de quienes acuden al puesto sin estar en condiciones óptimas. El Banco de España ha sido explícito al vincular ambos fenómenos, algo que hasta ahora quedaba más en el terreno de la intuición empresarial que en el del diagnóstico técnico oficial.
Por qué esta cifra desactiva el debate político
Cuando la principal autoridad económica del país publica una cifra de este tamaño, los términos del debate cambian de forma casi automática. Ya no cabe discutir si el absentismo es un problema relevante; cabe discutir cómo se ataca. El informe del Banco de España es, en ese sentido, más importante que las declaraciones de cualquier político, porque separa el diagnóstico técnico del ruido de la disputa partidista y lo sitúa en el terreno de los indicadores macroeconómicos que se revisan trimestre a trimestre.
Lo que la institución no puede ni pretende recomendar es la vía operativa concreta: qué debe hacer una empresa determinada para reducir su propia tasa de absentismo. Esa conversación corresponde a las direcciones de personas y a los proveedores especializados en bienestar corporativo. Y es precisamente ahí donde el mercado empieza a diferenciar con claridad entre las organizaciones que usan la cifra del Banco de España para seguir debatiendo, y las que la usan como punto de partida para actuar.
Qué implica para RRHH en los próximos meses
Con una cifra pública tan contundente y respaldada institucionalmente, es previsible que la mayoría de las direcciones generales pidan a RRHH un plan concreto de reducción de absentismo antes del cierre de 2026. Los planes que están funcionando, según se está viendo en las empresas más avanzadas, combinan tres elementos que conviene tratar como fases de un mismo proceso, no como iniciativas independientes.
El primero es un diagnóstico segmentado del origen del absentismo, cruzando edad, unidad de negocio y tipo de baja para identificar dónde se concentra realmente el problema. El segundo es la intervención sobre las causas más frecuentes, con acceso ágil a fisioterapia, psicología, apoyo ante la sobrecarga doméstica y cuidado familiar. El tercero es un cuadro de mando que permita cruzar el uso real de esos servicios con la evolución del indicador, de manera que el plan se pueda defender ante el comité de dirección con datos comparables y no solo con la referencia genérica al informe del Banco de España.
Cómo se construye ese plan sin sobrecomplicarlo
El primer elemento, el diagnóstico, se puede resolver en gran parte con los datos internos que ya existen en cualquier departamento de RRHH: nóminas, partes de baja y encuestas de clima laboral. El segundo elemento, la intervención, es el que suele generar más dudas, porque requiere elegir un proveedor operativo capaz de dar acceso rápido a los servicios que atacan el origen del problema, sin que la gestión recaiga en un equipo de personas que en muchas empresas ya está al límite de su capacidad. El tercero, la medición, exige una capa tecnológica capaz de conectar el uso real de los servicios con los indicadores duros de absentismo, algo que pocas empresas consiguen construir internamente sin apoyo externo especializado.
Lo relevante es que ninguno de estos tres pasos depende de que el debate político se resuelva ni de que se apruebe ninguna reforma legislativa. El informe del Banco de España confirma el diagnóstico; la responsabilidad de actuar sobre él, con datos y sin esperar, corresponde a cada empresa de forma individual.
Cuando el Banco de España pone la cifra, se acaba el debate sobre si el absentismo es un problema. Empieza el debate sobre cómo se resuelve.
Qué otras instituciones respaldan el mismo diagnóstico
El informe del Banco de España no llega en solitario. Se suma a los datos que llevan meses publicando la CEOE y Randstad Research, que sitúan la tasa de absentismo en torno al 7 % de las horas pactadas, y a los informes de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que colocan a España entre los países con mayor incidencia de bajas por causas relacionadas con el estrés laboral. Cuando cuatro fuentes independientes, con metodologías distintas y sin intereses políticos alineados entre sí, coinciden en la misma dirección, la probabilidad de que el diagnóstico sea correcto aumenta de forma considerable. Es un patrón que rara vez se da en el debate público español, y que debería pesar más en la toma de decisiones empresariales de lo que habitualmente pesa.
Para una dirección financiera acostumbrada a exigir evidencia antes de aprobar cualquier partida de gasto, esta convergencia de fuentes debería funcionar como el argumento más sólido posible a favor de invertir en un programa de bienestar corporativo. No se trata de una moda de RRHH ni de una intuición sin respaldo, sino de un problema documentado de forma independiente por la autoridad monetaria del país, la principal patronal española y organismos técnicos europeos especializados en salud laboral.
Qué esperar de los próximos informes del Banco de España
El Banco de España actualiza su seguimiento del mercado laboral con periodicidad trimestral, lo que significa que la cifra de 20.000 millones de euros anuales no es un dato cerrado, sino una fotografía que se irá revisando a medida que avance 2026. Las direcciones de RRHH que empiecen a construir ahora su propio cuadro de mando de absentismo, con la misma cadencia trimestral que utiliza la institución, estarán en condiciones de contrastar la evolución de su empresa con la del conjunto de la economía en cada nueva publicación, en lugar de depender de una única cifra puntual citada fuera de contexto durante un pico de atención mediática que, como ha ocurrido en ciclos anteriores, tiende a diluirse en pocas semanas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta el absentismo laboral según el Banco de España?
El Banco de España cifra el coste anual de las bajas médicas por incapacidad temporal en más de 20.000 millones de euros, con 76 millones de días laborales perdidos al trimestre.
¿Qué dijo el gobernador Escrivá sobre el absentismo laboral?
José Luis Escrivá afirmó que el crecimiento del absentismo laboral ha sido muy fuerte y sitúa a España en una de las situaciones más elevadas a nivel europeo, dentro de un informe sobre tensionamiento del mercado laboral.
¿Cómo afecta el absentismo a la productividad española?
El Banco de España vincula el aumento del absentismo con la brecha de productividad frente a la eurozona, que apenas se ha reducido un punto porcentual desde 2019 pese al crecimiento económico posterior a la pandemia.
¿Qué plan de reducción de absentismo recomienda el sector para 2026?
Un plan en tres fases: diagnóstico segmentado del absentismo por edad y unidad, intervención con acceso ágil a fisioterapia, psicología y apoyo doméstico, y un cuadro de mando que cruce el uso real de los servicios con la evolución del indicador.
¿Por qué es relevante que sea el Banco de España quien lo confirme?
Porque su peso institucional traslada el debate del terreno político al técnico: deja de discutirse si el absentismo es un problema real y pasa a discutirse qué medidas concretas lo reducen.
